domingo, 29 de septiembre de 2013

MADURAR ES OPCIONAL

Algunos de Uds. me habéis a aconsejado que ponga los cuentos los domingos, que es cuando más tiempo se tiene para leer y moverse por la red, ya que los lunes es más difícil poder seguir la lectura de algunas cosas. Así que pasaremos los cuentos a los domingos.

También algunos dicen que se ponga al final alguna reflexión, dejo aquí lo que un Maestro le dijo a su alumno.

En cierta ocasión se quejaba un discípulo a su Maestro: «Siempre nos cuentas historias, pero nunca nos revelas su significado» El Maestro le replicó: «¿Te gustaría que alguien te ofreciera fruta y la masticara antes de dártela?»


MADURAR ES OPCIONAL

El primer día en la universidad, nuestro profesor se presentó y nos pidió que procuráramos llegar a conocer a alguien a quien no conociéramos todavía.

Me puse de pie y miré a mi alrededor, cuando una mano me tocó suavemente el hombro.

Me di la vuelta y me encontré con una viejita arrugada cuya sonrisa le alumbraba todo su ser.

- "Hola, buen mozo. Me llamo Rose. Tengo ochenta y siete años. ¿Te puedo dar un abrazo?"

Me reí y le contesté con entusiasmo:

- "¡Claro que puede!". Ella me dio un abrazo muy fuerte.

- "¿Porqué está usted en la universidad a una edad tan temprana, tan inocente?", le pregunté.

Riéndose contestó:

- "Estoy aquí para encontrar un marido rico, casarme, tener unos dos hijos, y luego jubilarme y viajar."

- "Se lo digo en serio", le dije. Quería saber qué le había motivado a ella a afrontar ese desafío a su edad.

- "Siempre soñé con tener una educación universitaria y ahora, simplemente la voy a tener", me dijo.

Después de clases caminamos al edificio de la asociación de estudiantes y compartimos un batido de chocolate.

Nos hicimos amigos enseguida.

Todos los días durante los tres meses siguientes salíamos juntos de la clase y hablábamos sin parar.

Me fascinaba escuchar a esta "máquina del tiempo".

Ella compartía su sabiduría y experiencia conmigo.

Durante ese año Rose se hizo muy popular en la universidad; hacía amistades a donde iba. Le encantaba vestirse bien y se deleitaba con la atención que recibía de los demás estudiantes. Se lo estaba pasando de maravilla.

Al terminar el semestre, invitamos a Rose a hablar en nuestro banquete de fútbol. No olvidaré nunca lo que ella nos enseñó en esa oportunidad.

Luego de ser presentada, subió al podio. Cuando comenzó a pronunciar el discurso que habia preparado de antemano, se le cayeron al suelo las tarjetas donde tenía los apuntes...

Frustrada y un poco avergonzada se inclinó sobre el micrófono y dijo simplemente:

- "Disculpen que esté tan nerviosa. Dejé de tomar cerveza por cuaresma y ¡este whisky me está matando!. No voy a poder volver a poner mi discurso en orden, así que permítanme simplemente decirles lo que sé."

Mientras nos reíamos, ella se aclaró la garganta y comenzó:

- "No dejamos de jugar porque estamos viejos; nos ponemos viejos porque dejamos de jugar. Hay sólo cuatro secretos para mantenerse joven, ser feliz y triunfar.

1.- Tenemos que reír y encontrar el buen humor todos los días.

2.- Tenemos que tener un ideal. Cuando perdemos de vista nuestro ideal, comenzamos a morir. ¡Hay tantas personas caminando por ahí que están muertas y ni siquiera lo saben!.

3.- Hay una gran diferencia entre ponerse viejo y madurar. Si ustedes tienen diecinueve años y se quedan en la cama un año entero sin hacer nada productivo se convertirán en personas de veinte años. Si yo tengo ochenta y siete años y me quedo en la cama por un año sin hacer nada tendré ochenta y ocho años.

4.- Todos podemos envejecer. No se requiere talento ni habilidad para ello.

Lo importante es que maduremos encontrando siempre la oportunidad en el cambio. No me arrepiento de nada. Los viejos generalmente no nos arrepentimos de lo que hicimos sino de lo que no hicimos. Los únicos que temen la muerte son los que tienen remordimientos."

Terminó su discurso cantando 'La Rosa'. Nos pidió que estudiáramos la letra de la canción y la pusiéramos en práctica en nuestra vida diaria. Rose terminó sus estudios...

Una semana después de la graduación, Rose murió tranquilamente mientras dormía.
Más de dos mil estudiantes universitarios asistieron a las honras fúnebres para rendir tributo a la maravillosa mujer que nos enseñó con su ejemplo, que nunca es demasiado tarde para llegar a ser todo lo que se puede ser.


Encontrado en la red. No sé quién es el autor.

sábado, 28 de septiembre de 2013

LOS HIJOS SON COMO LOS BUQUES.

Al mirar un buque amarrado en el puerto, pensamos e imaginamos que está en el lugar más seguro y protegido, por su fuerte amarre, en relación a todos los peligros que puede tener en su navegación en alta mar.

Sin embargo, sabemos que esta allí en el puerto, preparándose para zapar a la mar, pues para eso fue construido, en busca de su nuevo  puerto y destino que conquistara según la ruta y camino marcado. Ruta, que dependiendo de la fuerza de la naturaleza posiblemente tendrá que reconstruir, marcando nuevos rumbos para llegar a otro puerto que no era el pensado.

Una vez conseguido el destino se preparará para volver a su puerto de origen, donde será felizmente recibido por sus millas recorridas.

Así son los HIJOS. Tienen a sus PADRES, como puerto seguro, hasta que zarpan de sus brazos, para ser independiente en las inmensas aguas del mar. Y eso es así, por más seguro, protegido y bien mantenido  que puedan estar junto a sus Padres, tenemos que reconocer que los Hijos nacieron para surcar los mares de la vida, correr sus propios riesgos y vivir sus propias aventuras.

Cierto es que, los Padres pensaremos que llevan los mejores ejemplos de vida expresados por ellos, los conocimientos obtenido en su proceso de enseñanza. Pero sabiendo también, que lo más importante estará en el interior de cada uno, en el timón de su propio corazón que debe llevarle a lo más grande de esta vida que es ser FELIZ y hacer FELIZ a los demás.

Nadie puede trazar la ruta de los hijos. Lo que si podemos hacer es llenar su equipaje de valores como:

RESPONSABILIDAD, ESFUERZO, TRABAJO, CONSTANCIA, ENTREGA, HUMILDAD, SENCILLEZ, SOLIDARIDAD, HONESTIDAD, GRATITUD, GENEROSIDAD

Los Padres, lógicamente deseamos la máxima felicidad para nuestros Hijos, siendo consciente de que no podemos ser felices por ellos. La Felicidad de los Hijos consistirá en el ideal que ellos quieran buscar y a la vez con la certeza de estar navegando por el mar y rumbo adecuado. Por eso, los Hijos nunca deben depender de los bienes que los Padres alcanzaron en su navegación. Los hijos deben de lanzarse a la mar desde el puerto de sus padres en busca de su propia conquista.


¡Qué difícil es soltar los amarres del buque y dejar que el buque zarpe a la mar con su propio destino!

Sin embargo debo de reconocer que, el mayor y más grande regalo de amor que unos Padres pueden dar a sus HIJOS es su propia autonomía, su propio camino, su propia VIDA.

Buen viaje, Buen Camino HIJOS,  marcar el rumbo mejor para vuestra vida firme siempre en los valores que habéis cargado en el puerto de partida, el cual siempre tendrá el carburante necesario para emprender nuevamente el camino después del regreso.


Buen viaje, Buen camino HIJOS