viernes, 2 de octubre de 2015

EL SISTEMA EDUCATIVO DE SAN JUAN BOSCO, TIENE VIGENCIA EN NUESTROS TIEMPOS.

El Sistema Educativo de San Juan Bosco, conocido como "Sistema Preventivo" se basa en la experiencia de su fundador San Juan Bosco, cuyo estilo era el de una educación eminentemente práctica, sin necesidad de escribir tratado alguno sobre el tema. La inestimable ayuda de la Madre María Dominica Mazzarello, culmina con el proyecto de educación del conocido Sistema Preventivo.

Los principales fundamentos pedagógicos de la Enseñanza Salesiana, son la práctica y la experiencia, como se había comentado con anterioridad, tratando de vivir su patrimonio apostólico con la mayor fidelidad, ya que está inmersa en estructuras pedagógicas y espirituales. San Juan Bosco, era práctico, convivía con los jóvenes, los ayudaba, se entretenía con ellos en vez de escribir algo sobre su sistema.

El origen de la "preventividad" de San Juan Bosco parace ser que se remonta a sus años de niño, en los que su madre le inculcó valores profundos de espiritualidad, trabajo y unidad. Cuando Don Bosco fue sacerdote se animó salir a la ciudad de Turín para acercarse a los jóvenes y conocer sus condiciones de vida , pero aquello era un reto muy grande ya que dicha ciudad estaba invadida de emigrantes del campo que por razones económicas llegaban a la ciudad en busca de mejores condiciones de vida, mas sin embargo eran golpeados fuertemente por la desocupación o por el abuso de su mano de obra, además de todo el entorno social que aquello atraía: delincuencia, abandono, hambre y pérdida de fe.

El proyecto educativo nace con la idea de superar todo este problema social, para Don Bosco dicho proyecto puede resumirse en tres puntos importantes:

Necesidad de escuela y trabajo para desarrollar sus potencialidades.
Necesidad de ser jóvenes, es decir de gozar de un clima de familia en el que puedan sentirse acogidos, importantes, protegidos, amados, gozar de su tiempo y de una oportunidad de juego y diversión.
Necesidad de encontrarse con Dios, para descubrir su propia dignidad de Hijos de Dios y el sentido mismo de su vida.

Educación para desarrollar las potencialidades
El concepto base del Sistema Educativo de Don Bosco radica en lo Preventivo, entendido como el "arte de educar en positivo" proponiendo el bien en vivencias adecuadas y envolventes, capaces de atraer por su nobleza y hermosura el arte de "hacer que los jóvenes crezcan desde dentro", apoyándose en su libertad interior, venciendo condicionamientos y formalismos exteriores; el "arte de ganar el corazón de los jóvenes" de modo que caminen con alegría y satisfacción hacia el bien, corrigiendo desviaciones y preparando el mañana por medio de una sólida formación de su caracter.

Prevenir es sembrar gérmenes de vida, estar en la cotidianidad creciendo en la niñez y en la adolescencia por el camino correcto. "Individuando algunas prioridades en el ámbito de la pedagogía preventiva exigidas por la cultura actual, se podría enfocar la atención hacia tres pistas: la ética consistente en la orientación de los valores; la familiar, el énfasis en lo "positivo". Prevenir también es partir de la familia, volver al núcleo familiar es decir no son los sistemas educativos los primeros protagonistas de los educando sino la familia y su unidad como primer componente.

Otra instancia del sistema preventivo de Don Bosco es la de fundamentar su trabajo en los jóvenes a través de la transmisión del bien y de las experiencias positivas, sobre la belleza, la verdad, la bondad, la honestidad, y sobre experiencias pedagógicas positivas. Un educador salesiano por tanto está convencido de que cualquier joven por marginado que sea, tiene energías de bien, que si se las cultiva lo ha de llevar a la fe y honradez. El Sistema Preventivo apoya su eficacia educativa en dos pilares fundamentales:

La importancia de la Educación
La necesidad de Fe
El santo fundador de los Salesianos cree en los jóvenes, los respeta como personas, le proporciona un ambiente adecuado rico en valores humanos, se apoya en sus aptitudes interiores, en su capacidad de pensar, en el amor, en su raciocinio, y lo prepara para el trabajo y la sociedad. Para Don Bosco la educación es una realidad, los jóvenes son alojados, vestidos, alimentados y orientados en algún oficio para que a su tiempo puedan ganarse la vida honestamente. Así de este modo se comprende la pedagogía de Don Bosco que le hace atento a todo lo que es positivo en una persona y que puede servir para su liberación según el concepto de Dios. Una de las cosas que mas llama la atención del Sistema Preventivo es su calidad humana, todo el método respira un clima de armonía, sin excesos emotivos alejado de posiciones extremas, conscientes de sanear la sociedad partiendo de la educación. El sistema se basa también en la formación de "Buenos Cristianos" y de "Honestos Ciudadanos", todo ello conlleva a la mentalidad del formando plasmarse en valores como solidaridad, y colaboración con los demás. El proyecto de humanismo - pedagógico - cristiano de Don Bosco y su Sistema Preventivo tienen entre sí interacción, la finalidad que persigue este proyecto es el de hacer pasar a Dios al corazón de los jóvenes, no solo por la iglesia sino por la puerta de la escuela, los talleres, las aulas y la oficina. La educación salesiana se caracteriza entonces por una fusión entre lo que es el desarrollo humano y el anuncio evangélico cristiano, por lo tanto la ideología de la educación salesiana está inmersa en el Sistema Preventivo que es pedagogía, pastoral y espiritualidad.

Educar es ayudar a desarrollar cuanto de positivo hay en el interior de cada persona.
A lo largo de los siglos han sido muchos los Métodos o sistemas educativos empleados en la educación del niño o adolescente. La mayoría de estos Sistemas educativos perviven en la historia de la Educación vinculados a una figura relevante en el campo de la Educación o a alguna Institución.

Uno de estos métodos educativos es el Sistema Preventivo, inseparable de la figura de D. Bosco y de la Familia Salesiana, continuadora de su espíritu y estilo educativo.

No es fácil conocer y aplicar este modo de educar sin acercarse a Valdocco, modelo pedagógico del Sistema Preventivo practicado por D. Bosco.

No extraña que la Iglesia lo haya reconocido como "padre y maestro" de la juventud. Es el único caso en la historia de la educación, en el que la Iglesia ha canonizado a un santo educador y a uno de sus alumnos de tan solo 15 años: Santo Domingo Savio.

D. Bosco a la base del Sistema Preventivo.

Juan Bosco nace en 1815 en "I becchi", un caserío a 20 Kms. De Turín, en el seno de una familia campesina humilde, en tiempos difíciles. La dureza de la vida se asoma pronto al hogar de Juanito, huérfano antes de 3 años. Las muchas y grandes dificultades para poder estudiar no le desanimaron jamás; al contrario, se propuso llegar a ser padre para tantos jóvenes sin familia, maestro para quienes no temían acceso al saber.

Vive en un siglo de grandes transformaciones sociales: unificación de la nación italiana, época de preindustrialización en el Piamonte e Italia. Muere en 1888, habiendo consumido toda su vida en pro de los jóvenes más abandonados, para los que crea oratorios festivos y diarios, internados y escuelas de artes y oficios para muchachos ( hoy Escuelas de Formación Profesional).

Su madre, Mamá Margarita, mujer de pocas letras pero de gran fe cristiana, totalmente entregada a la educación de sus hijos, supo conjugar la bondad y el amor con la firmeza y la austeridad. En su escuela fue aprendiendo a compaginar el trabajo y la alegría, la razón, la religión y el amor en tiempos en los que aún había bastantes educadores que creían que la "letra con sangre entra".

Un escritor francés, Georges Lairesse, describe a D. Bosco como "hombre de gran personalidad, de carácter voluntarioso, sensible a los problemas de la juventud de su tiempo, trabajador incansable, audaz que vivió la pedagogía del amor".

Fue un pedagogo práctico, uno de los grandes educadores de la historia. Si educar es cosa de corazón, pocos han llegado al corazón de los jóvenes, sobre todo, de las clases populares, clases humildes y abandonadas, como lo consiguió él.

El Sistema Preventivo.

"El Sistema Preventivo es un modo de educación que precave el daño del alumno y la necesidad del castigo; prescribe al educador una continuada convivencia con el alumno y una completa entrega a su tarea educativa; destaca la necesidad de una vida infantil plena, activa y rica en aspectos". No es solo un método de pedagogía o disciplina, sino una síntesis de vida, de espiritualidad y pedagogía.

Se apoya en las palabras de S. Pablo: "La caridad es benigna y paciente; todo lo sufre, todo lo espera y lo soporta todo".

Este Sistema Preventivo tiene como fin: Formar honrados ciudadanos y buenos cristianos. Las dos vertientes: promoción humana y salvación cristiana. Formar ciudadanos responsables y cristianos comprometidos.

Este Sistema se apoya en tres pilares insustituibles: la Razón, la Religión y el Amor.
Razón que se manifiesta en los distintos momentos de la vida: el estudio, la disciplina y la corrección, si alguna vez hubiera que aplicarla. Razón que se manifiesta en la presencia continua entre los jóvenes, en el diálogo abierto, en la confianza que se regala, en el optimismo.
Religión como principio y meta de su quehacer educativo. Religión alegre que incluye a los jóvenes a la vida espiritual a través de los sacramentos y a través de una entrañable devoción a la Virgen Auxiliadora.
Amor, sentido y manifestado. "Que los jóvenes no sólo sean amados, sino que se den cuenta de que se les ama". El amor significa comprensión, respeto a la autonomía del alumno, capacidad para interpretar las necesidades de los jóvenes.
D. Bosco creó un nuevo tipo de sacerdote y educador, viviendo en medio de los jóvenes, estando con ellos en la clase y en el patio, participando de sus preocupaciones y sus alegrías.

La Relación Educativa.

D. Bosco intuyó desde muy joven que para ganarse el corazón de los jóvenes era necesario acercarse a ellos, interesarse por sus cosas, "amar lo que ellos aman", para ello se esforzó en convertir sus colegios, casas las llamaba él, en una familia, donde se fomentan relaciones de familiaridad y confianza, donde hay también una autoridad que actúa desde la razón y el diálogo.

"Valdocco", cuna de la obra salesiana, se pudo definir como: "casa que acoge, escuela que prepara para la vida, parroquia que evangeliza y patio donde encontrarse a gusto con los amigos".

En un ambiente así, no extraña que casi al final de su vida escribiera: "Hace cerca de 40 años que trabajo con la juventud y no recuerdo haber impuesto castigo de ninguna clase, y con la ayuda de Dios he conseguido no sólo el que los alumnos cumplieran con su deber, sino que hicieran sencillamente lo que yo deseaba, y esto de aquellos mismos niños que no daban ninguna esperanza de feliz éxito."

Siempre creyó más en el premio que en el castigo; así escribió: es premio o castigo todo lo que se hacer pasar por tal: "la alabanza cuando se obra bien y la corrección en los descuidos, constituyen de por sí premio o castigo".

Había aprendido en la escuela de San Francisco de Sales, el Santo de la bondad (de él tomamos el nombre de salesianos) que "se cazan más moscas con una gota de miel que con un barril de vinagre".

Medios o recursos educativos.

Quiero concluir esta reseña sobre el Sistema Preventivo con una palabra sobre los medios educativos que tanto ayudaron a D. Bosco a conseguir este ambiente de familia, alegre y sereno, creativo y sano.

Fomentó recursos educativos que le habían ganado la amistad de los compañeros ya en los años de juventud: la música instrumental y coral, los paseos y excursiones, el deporte, el teatro infantil...

El teatro tuvo gran importancia en el Oratorio, D. Bosco le asignó tres fines: divertir, instruir y formar.
La música y el canto llegaron a ocupar un puesto importante en el Oratorio hasta el punto de que escribió sobre el mismo: "un Oratorio sin música es como un cuerpo sin alma".
Las excursiones llenaron páginas imborrables en la mente de los muchachos, que recorrían, en los "paseos otoñales", distintos pueblos con su música, sus representaciones teatrales y las alegres y juveniles celebraciones religiosas. Era extraordinario contemplar la alegría y satisfacción de aquellos jóvenes.
D. Bosco en 1886 (apenas dos años antes de su muerte), escribía a los Salesianos y Salesianas de América: "El Sistema Preventivo sea nuestra característica propia... En las clases que se oiga la palabra "dulzura". "caridad" y "paciencia"... La dulzura en el hablar, en el obrar, en el avisar lo gana todo y a todos".

Tal vez alguno tenga la impresión de estar leyendo un cuento de hadas, o estará pensando: aquellos eran otros tiempos. Alguien se podrá preguntar: ¿Sigue siendo válido este Sistema Preventivo, como método educativo, en el 2015, con los fuertes cambios habidos en la sociedad, en la familia, en la educación...?

Mi respuesta es claramente afirmativa, si bien necesitamos actualizarlo, incorporando los avances de la Ciencias de la Educación: la Psicologia y la Pedagogía.

No hace muchos años, un sacerdote francés que había trabajado con jóvenes marginados por la sociedad, al conocer al pedagogía de D. Bosco lanzó este manifiesto a los salesianos: "Vosotros tenéis muchas obras, colegios, oratorios, pero tesoros sólo tenéis uno: la pedagogía de D. Bosco... Conservadla, renovadla, rejuvenecedla, emriquecedla con todos los descubrimientos modernos, adaptadla a esas criaturas del siglo XXI y a sus dramáticas existencias que D. Bosco no llegó a conocer. Pero, por caridad, ¡Conservadla! ¡Cambiadlo todo, perded, si es el caso vuestras casas, pero conservad este tesoro haciendo surgir en millares de corazones el modo de amar y salvar a los jóvenes, que es la herencia de Don Bosco".

Documento de Los Salesianos de Don Bosco
Inspectoría San Francisco de Sales

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